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Brasil, ¿a las puertas de una segunda ola de Covid-19? – FRANCE 24 Español

Nov 20, 2020 | Noticias CoronaVirus | 0 Comentarios

El gigante latinoamericano, segundo país con más víctimas mortales por Covid-19 de todo el mundo, experimenta un alarmante repunte de contagios en 15 de sus 27 estados. Solo entre el 8 y el 14 de noviembre, 10 capitales confirmaron esta tendencia al alza. Mientras las autoridades se ponen de acuerdo en la existencia de una segunda ola y planifican estrategias distintas para cada territorio, los expertos insisten en el único mantra para atajar al virus: distanciamiento social, uso de mascarillas y rastreo de casos.

“Hoy me quedaré tranquilo en casa. No pienso ir a ninguna celebración por el Día de la Conciencia Negra. Estoy rodeado de personas contagiadas con el coronavirus y la situación solo va a peor”.

Raúl es el típico carioca suburbano: afrodescendiente, sambista, amante del fútbol y seguidor de la religión Umbanda. Cualquier otro año pasaría el 20 de noviembre en una ‘roda de samba’ con sus amigos para celebrar este día festivo, donde los negros brasileños recuerdan la resistencia contra la esclavitud. Pero en este fatídico 2020 no hay margen para el riesgo.

Brasil vive una posible segunda ola de Covid-19 sin haber salido de la primera. Los más prestigiosos institutos de investigación del país alertan sobre el aumento de casos de coronavirus en 15 de los 27 estados de Brasil, donde hasta la fecha murieron más de 166.000 personas y hay casi seis millones de contagios registrados. Entre el 8 y el 14 de noviembre, 10 capitales registraron una tendencia al alza, entre ellas Natal, Belo Horizonte y Florianópolis, según la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), ligada al Ministerio de Salud.

Esta información llega pocos días después de la celebración de la primera vuelta de las elecciones locales, disputadas el 15 de noviembre en más de 5.500 municipios brasileños.

Durante las últimas semanas, en las que millares de candidatos se echaron a las calles en busca de votos, las secretarías de Sanidad de los Estados federados y el propio Ministerio de Salud divulgaron datos incompletos sobre contagios y muertes por el coronavirus debido a “problemas informáticos”. Paralelamente, médicos de los principales hospitales del país alertaban el aumento de internaciones de pacientes con Covid-19. 

Esta semana, los medios de comunicación locales empezaron a hablar de este asunto sin tapujos. Por fin los brasileños fueron informados de que la media de los últimos siete días fue de 29.674 nuevos diagnósticos por día, lo que supone un incremento del 71% con respecto a los 14 días anteriores. Es el mayor aumento registrado desde el pasado mes de mayo.

En São Paulo, que con más de 12 millones de ciudadanos es la ciudad más habitada de Brasil, las hospitalizaciones aumentaron un 18%. Además, los nuevos casos de coronavirus registraron un incremento del 29,5%, lo que motivó a las autoridades sanitarias a suspender las cirugías no urgentes. También los casos de Covid-19 en niños subieron un 12% en las últimas dos semanas.  

En línea con el negacionismo que se impuso en las semanas anteriores a las elecciones municipales, el alcalde de São Paulo, Bruno Covas, quien aspira a la reelección, afirmó que “no hay una segunda ola” de coronavirus en su ciudad, eso a pesar de las alertas de los hospitales sobre el aumento del número de hospitalizaciones.

Covas insistió que hay una “estabilidad en la evolución de la pandemia” y avisó que, de momento, no va a endurecer la cuarentena, ni a retroceder en la reapertura de bares y comercios.

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En Río de Janeiro, donde en noviembre los casos de Covid-19 aumentaron un 43%, la Secretaría de Sanidad anunció que ampliará el número de camas hospitalarias y de terapia intensiva destinadas a pacientes con Covid-19. Sin embargo, no serán reabiertos los hospitales de campaña, cuya dudosa gestión motivó el proceso de ‘impeachment’ contra el gobernador Wilson Witzel por desvío y malversación de fondos públicos destinados a combatir la pandemia. Actualmente, la ocupación de camas de terapia intensiva en Río es del 75% en hospitales públicos y del 90% en los privados.

“No se puede hacer vida normal sin dominar antes el virus”

Desde el inicio de la pandemia, los expertos no han parado de denunciar que los datos oficiales están lejos de la realidad. Algunos investigadores incluso sugieren que habría que multiplicarlos por 10.

Un rápido análisis de las cifras publicadas por el Ministerio de Salud revela incongruencias estadísticas: frente a los 166.000 muertos por Covid-19, hay unos 220.000 fallecimientos por enfermedades respiratorias graves, contabilizados por Fiocruz y no diagnosticados como casos de coronavirus. Otra cifra para ilustrar el desajuste: en 2019 las muertes por enfermedades respiratorias fueron tan solo 5.324.

Y ahora el gran debate entre los epidemiólogos es si Brasil realmente enfrenta una segunda ola de la pandemia o si la primera ola en realidad nunca acabó. “Nuestra segunda ola será más parecida a la de los Estados Unidos que a la europea, porque Europa consiguió controlar de verdad la transmisión del virus, que volvió con fuerza después del verano, cuando las personas se fueron de vacaciones y trajeron nuevas cepas del virus a su país”, afirma Domingos Alves, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo.

Si no conseguimos cambiar nuestras actitudes, es posible que tengamos una situación mucho peor

Otros, como Renato Kfouri, director de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciones, son más cautos y prefieren esperar: “Es difícil hacer previsiones concretas. Los datos de las próximas semanas nos pueden dar una idea y revelar si este crecimiento se sustenta a lo largo de los días, lo que caracteriza un aumento real”, analiza.

Y mientras se concretan las tendencias, la preocupación sobre el comportamiento de la gente persiste porque en gran parte del territorio los ciudadanos actúan como si el virus se hubiese desvanecido. “Si no conseguimos cambiar nuestras actitudes, es posible que tengamos una situación mucho peor. No se puede hacer vida normal sin dominar antes el virus”, advierte Natalia Pasternak, PhD en microbiología y directora del Instituto Cuestión de Ciencia, para quien Brasil está ante un pico “muy preocupante”. 

La amenaza de una segunda ola se choca con la negligencia y la preocupación por la economía 

A la espera de que las vacunas estén disponibles para la población, los expertos recuerdan que las estrategias para disminuir el número de contagios siguen siendo las mismas: distanciamiento social, uso de mascarillas, rastreo y aislamiento de personas que tuvieron contacto con alguien infectado. “Pero esto en Río de Janeiro no funciona. Mi tío fue intubado y mi tía, que también dio positivo al virus, siguió saliendo todos los días e incluso recibía por las tardes la visita de los feligreses de su iglesia, que iban a rezar juntos a ella por la salud de su marido”, cuenta a France 24 Sarah Luiza, profesora de matemáticas en una escuela pública. 

Trabajadores sanitarios atienden a un paciente con Covid-19 en el hospital Albert Einstein de Sao Paulo, Brasil, el 16 de noviembre de 2020.
Trabajadores sanitarios atienden a un paciente con Covid-19 en el hospital Albert Einstein de Sao Paulo, Brasil, el 16 de noviembre de 2020.
Trabajadores sanitarios atienden a un paciente con Covid-19 en el hospital Albert Einstein de Sao Paulo, Brasil, el 16 de noviembre de 2020. © Nelson Almeida / AFP

Mientras, en muchos lugares del país los alcaldes están dando vuelta atrás en la flexibilización de la cuarenta. En São Gonçalo, un municipio de la periferia carioca, los gimnasios y las iglesias volverán a cerrar a partir del 27 de noviembre. También serán limitadas todas las actividades relacionadas con el ocio, el turismo, la cultura y la educación.

Y en el Estado sureño de Santa Catarina, uno de los más afectados del país en la actualidad, algunas ciudades también buscan aprobar restricciones a las actividades comerciales que pueden causar aglomeraciones, en un intento por controlar la propagación del virus.

Por su parte, el presidente Jair Bolsonaro volvió a banalizar el riesgo del Covid-19, quitando hierro a la posibilidad de una nueva tanda de contagios: “Ahora hay esta pequeña charla de la segunda ola. Hay que enfrentarla, si la hay. Si la economía quiebra definitivamente, seremos un país de miserables”, dijo la semana pasada en Brasilia.

Por el contrario, Paulo Guedes, ministro de Economía, admitió recientemente que algunas regiones de Brasil parecen adentrarse hacia una segunda ola de la pandemia y se ha mostrado abierto a una prorrogación del subsidio de emergencia, que desde abril ha beneficiado a más de 67 millones de brasileños.

Más allá de la discusión sobre la existencia de la segunda ola del virus y una vacuna que aún no llega, este país de 212 millones de habitantes encara ahora el desafío de evitar una tragedia mayor… y sus autoridades serán determinantes. 

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